21 de marzo de 2016

Pequeña revolución en la ciencia: Artículos publicados “sin filtro” y para libre acceso del público

Esta práctica, que es relativamente nueva para los biólogos, desde hace algún tiempo se ha vuelto lugar común entre los físicos, quienes usan con frecuencia servidores para pre-publicaciones.

Una nidada de biólogos ha publicado sus últimas investigación científicas en línea. Esto puede no ser particularmente novedoso, excepto porque esta vez decidieron no pasar por el convencional proceso de ‘revisión por pares’. Normalmente los papers son examinados al menos por dos investigadores anónimos antes de que se decida si serán aceptados o rechazados; por lo que este pequeño acto de rebeldía en contra del modelo tradicional es considerado por algunos como un tabú académico. Pero muchos miembros de la comunidad científica han salido a defender la acción, informa el sitio IFLScience.

Como informó The New York Times, la Premio Nobel Carol Greider, de la Universdad Johns Hopkins (EEUU), se convirtió en la tercera en publicar su trabajo en bioRxiv – un sitio de acceso público – sin antes enviarlo a una revista académica para su revisión. La autora twiteó acerca de esto con el hashtag #ASAPbio, como forma de crear un punto en común para que los investigadores en biología agilicen la publicación y el acceso a sus trabajos.

#ASAPbio argumenta que, en los años recientes, los biólogos han abandonado sus deberes para con la comunidad, publicando sus investigaciones en revistas especializadas que manejan paywalls, lo que hace que sólo las instituciones más solventes puedan acceder a sus contenidos, dificultando el acceso al público en general. Al liberar estas pre-publicaciones, las personas que financian estas investigaciones con sus impuestos, también pueden acceder de primera fuente a la información que comparten los científicos.

Esta práctica, que es relativamente nueva para los biólogos, desde hace algún tiempo se ha vuelto lugar común entre los físicos, quienes usan con frecuencia servidores para pre-publicaciones, como arXiv. Con esto, la esperanza es que no sólo la ciencia sea accesible para todos, sino que la difusión de conocimientos en otros ámbitos académicos también se pueda agilizar. En teoría, esta modalidad en auge debería refrescar el desarrollo del conocimiento.

Ya existen las revistas científicas de libre acceso, en que todos los contenidos están abiertos para lectura del público –previa revisión por pares. El problema es que en este caso los propios investigadores deben pagar exorbitantes sumas para lograr que sus informes sean accesibles. Y el prestigio de las revistas más tradicionales, que usan paywalls, aún atraen a más académicos que las revistas de acceso abierto.

Hace poco, una neurocientífica de Kasajistán se volvió famosa –o infame, dependiendo del punto de vista– por crear Sci-Hub, un sitio que publica artículos académicos que no son de libre acceso en sus respectivas revistas, pero que son filtrados anónimamente por los propios académicos a través de la entrega de claves de acceso.

Alexandra Elbakyan argumenta que las revistas científicas cobran cifras de estrosión, evitando que millones de personas en todo el mundo puedan compartir el conocimiento que ellos mismos pudieron haber producido en primer lugar. Respecto a esto, Sci-Hub tiene motivaciones políticas diferentes, que abogan porque el conocimiento no debiera estar en manos de corporaciones, sino de todo el mundo.

En el caso de estas pre-publicaciones, la gente está dividida. ¿Deberían los servidores como bioRxiv coexistir con las revistas tradicionales o mas bien plantearse como una forma de desobediencia para desestabilizar a las publicaciones arraigadas en una posición de poder? El debate está en auge y seguramente continuará.


Fuente: <http://www.elciudadano.cl/>
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