4 de abril de 2017

Tasar los enlaces sólo busca consolidar el poder de los grandes grupos editoriales

"El objetivo no es el dinero, sino impedir que las redes sociales y los agregadores de noticias faciliten la tarea de acceder a diferentes tipos de contenidos", explica Julia Reda, vicepresidenta del grupo de los verdes en la Eurocámara.
 Lulia Reda
La eurodiputada alemana Julia Reda, vicepresidenta del grupo Verde, en el Parlamento Europeo
La líder del partido Piratas Jóvenes de Europa, Julia Reda (Bonn, Alemania, 1986) llegó al Parlamento Europeo con 27 años. Fue nombrada vicepresidenta del grupo de los Verdes y se le encargó la revisión de la Directiva europea sobre copyright, su principal motivación para saltar a la política comunitaria.

El borrador que elaboró desató las iras de las entidades gestoras de los derechos de autor de toda Europa. Reda propuso 24 puntos donde la legislación actual, redactada en 2001, había quedado obsoleta. Argumentó a favor de crear un estándar europeo que facilitara la distribución de contenidos a través de las fronteras o de reducir el tiempo que permanecen activos los derechos de autor.

La propuesta de directiva de la Comisión Europea desoyó la mayoría de sus recomendaciones. El texto, muy criticado, plantea llevar a Europa el canon AEDE o tasa Google que han puesto en práctica países como España, y obligar a las plataformas que ofrecen contenido subido por los usuarios a revisarlo todo en busca de violaciones de los derechos de autor.

El Parlamento Europeo ha enmendado gran parte de las ideas de la Comisión, pero Reda lamenta que no sea "muy ambiciosa". "Espero que al menos podamos tener mejoras en áreas como investigación o educación", confiesa en una entrevista con Público la eurodiputada, voz referencia de los que buscan una reforma progresista del copyright europeo.

¿Qué opinas del informe del Parlamento Europeo sobre la criticada propuesta sobre copyright que hizo la Comisión?

Por una parte, el informe mejora la propuesta de la comisión en casi todos los aspectos, pero esto es porque la propuesta de la comisión era muy débil y causaba muchos problemas. El Parlamento la mejora, pero no añade nada nuevo.

La Eurocámara ha discutido muchas nuevas excepciones al copyright que sería necesario incluir. La remezcla, la libertad de panorama, para tener una mejor protección del dominio público… Y desafortunadamente ninguna de estas propuestas están introducidas en el informe. Pero en aquellos temas en los que la Comisión había hecho propuestas, el Parlamento las ha mejorado.

¿Es posible vivir en una sociedad moderna sin violar el copyright?

No, es imposible. Todo el mundo viola el copyright diariamente. Como principio general, toda copia digital de un trabajo protegido es una infracción de copyright a no ser que sea bajo algún tipo de excepción, y estas excepciones son diferentes en cada país. Copiar es parte de nuestra interacción diaria con la tecnología digital, por lo tanto todo el que use Internet de una manera activa esta violando el copyright accidentalmente todo el tiempo. Incluyendo empresas y administraciones públicas.

En España la tasa por por enlace, conocida como Canon AEDE no ha dado beneficios a los editores. Los resultados ha sido similares en Alemania, Bélgica… ¿Por qué la emula ahora la Comisión?

Se ha promovido por iniciativa privada. Han presionado para lograr una legislación europea favorable a la tasa por enlace desde el principio de esta legislatura, pese a que todas las leyes nacionales que la han puesto en práctica no han funcionado.

Es absolutamente correcto que no ha supuesto ningún beneficio para los editores, al contrario, en Alemania los editores de hecho han perdido dinero en procesos judiciales conectados a las tasas por enlace. Por eso creo que la principal razón por la que esos editores están presionando de nuevo, que son mayoritariamente unos pocos grandes grupos editores alemanes, no es que estén esperando ganar dinero con esto, sino que el objetivo real es hacer más difícil que los editores más pequeños puedan comerles el espacio.

Si eres un gran grupo editor como Axel Springer, que ha estado haciendo un lobby muy intenso en Bruselas, la gente va a tu web directamente. Para ellos, es una desventaja que las redes sociales y los agregadores de noticias faciliten a los usuarios la tarea de acceder a diferentes tipos de contenidos.

El objetivo real tras las tasas por enlace es consolidar el poder de los grandes grupos editoriales, y mantener a los más pequeños fuera del mercado.

¿Es correcto seguir hablando de los 'piratas' de contenido, como hace la Comisión Europea?

Creo que la discusión sobre la legislación de copyright ha dejado atrás la cuestión de la piratería. En los últimos años ha quedado extremadamente claro que las violaciones de copyright individuales no están causando muchos daños.

Hemos visto, por el desarrollo de plataformas de streaming por ejemplo, que de hecho la mayor parte de la gente está de acuerdo con pagar por los contenidos si se los ofrecen a un precio justo y con una oferta atractiva.

Solo aporta confusión que la Comisión esté tratando de endurecer la regulación sobre copyright incluso aunque estemos viendo que lo que funciona en la industria es desarrollar ofertas más atractivas para incrementar la capacidad de los consumidores de actuar legalmente. Desafortunadamente no está tratando de mejorar la regulación a partir de las evidencias sino guiándose por los intereses de los lobbies. Por eso pensamos sus propuestas no afrontan los problemas reales del copyright que tenemos hoy en día.

¿Y qué haría falta para tener una directiva sobre copyright actualizada?

Creo que lo primero de todo es que no deberíamos tener una directiva. Deberíamos tener una regulación, una sola ley que se aplicara en todo el territorio de la UE.

La mayoría de las confusiones, especialmente de los usuarios, vienen del hecho de que creen que no tienen ningún derecho. Si algo está permitido y hay una excepción sobre el copyright en España, puede que esa excepción no exista en Italia, pero por supuesto cuando te comunicas en Internet lo haces sin tener en cuenta las fronteras.

Necesitamos derechos para los usuarios, y que se apliquen en toda la UE. Y la forma la forma más fácil de conseguirlo sería tener una sola ley sobre copyright, no 28 leyes distintas.

Autor: Carlos del Castillo
Twitter: <@CdelCastilloM>
Fuente: <http://www.publico.es/>

Una Fiscalía antipiratería para defender los derechos de autor

Dentro del Plan Cultura 2020, el Ministerio de Cultura creará una Fiscalía antipiratería que luche "contra la vulneración de los derechos de Propiedad Intelectual".

"Mientras no se persiga a los responsables de poner miles de libros de forma gratuita al alcance de un solo clic sin pagar derechos de autor, no hay nada que hablar", afirma en una entrevista a Ritmos 21 el presidente de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL), Juancho Pons. El sector cultural -concretamente el editorial y el cinematográfico- culpan de la mayoría de sus males a la piratería y consideran que el Gobierno no está poniendo las herramientas suficientes para acabar con ella.

El Ejecutivo español puso en marcha a comienzos de 2015 la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual. Se caracterizaba por multar aquellas páginas webs que vincularan a páginas de contenido ilegal. La medida fue tachada de "injusta" por los internautas y de "lógica" por las entidades de derechos, que pedían más.

Así, tras un año sin Gobierno, el Ministerio de Cultura ha presentado su programa de políticas culturales para los próximos cuatro años. Bajo el nombre de Plan Cultura 2020, una de las medidas que se llevará a cabo es la aprobación de una Fiscalía antipiratería, del que no se conocen muchos detalles.

Será un organismo que luchará "contra la vulneración de los derechos de Propiedad Intelectual", con la colaboración del Ministerio de Justicia. Su objetivo será "fortalecer la vía jurisdiccional penal como un cauce ágil para la defensa de la Propiedad Intelectual en los casos en que concurra el ánimo de obtener un beneficio económico directo o indirecto", según señala el plan presentado.

Compensación por copia privada

El Ministerio dirigido por Íñigo Méndez de Vigo pondrá en marcha una nueva regulación de la compensación por copia privada, "más equitativa" y con "vocación de permanencia". Esta compensación se mantendrá fuera de los Presupuestos Generales del Estado (PGE).

El objetivo es que el coste de la compensación por copia privada lo paguen aquellas personas "quienes realizan dichas copias", así como aplicar un sistema "equilibrado" de equipos, aparatos y soportes y de cuantías.

El sector cultural echa en falta otras medidas como el fomento de un programa para escuelas para concienciar sobre los derechos de autor y la propiedad intelectual a los más jóvenes. Para Pons, "la concienciación es importante, pero la defensa de los derechos de toda la cadena de suministro del libro ha de empezar por vía judicial, por muy triste que sea decirlo de esta forma".

Autor: Marina Prats
Twitter: <@Marina Prats>
Fuente: <http://www.ritmos21.com/>

3 de abril de 2017

How Elsevier plans to sabotage Open Access

(Gatekeeper, Photo by Luca Sartoni from Vienna, via Wikimedia Commons)
It was a long and difficult road to get the major publishing houses to open up to open access, but in the end the Dutch universities got their much awaited ‘gold deal’ for open access. A recently revealed contract between Elsevier and the Dutch research institutes lays bare the retardant tactics the publishing giant employs to stifle the growth of open access.

The traditionally Dutch Elsevier was playing a home game, but that didn’t save it from getting entangled in a series of difficult negotiations with the Dutch universities over the course of 2014 and 2015. The ministry of Education, Science and Culture, backing up ‘The Consortium’ negotiating on behalf of the Dutch universities, called for all research articles funded with public money to be made publicly available. The publishers were not having it. At the end of 2014 negotiations ended in what the chair of the The Consortium called ‘a stalemate’ and a boycott of Elsevier was looming.

The boycott threat was effective. Elsevier budged and at the close of 2015 The Consortium and Elsevier reached their ‘Gold deal’ for open access. But how golden is this deal? What is gained and at what cost?
But how golden is this open access deal? What is gained and at what cost?
This was the question asked by Dutch librarian, and previous member of the negotiating team on behalf of The Consortium, Leo Waaijers. He filed a freedom of information request with the Dutch universities to open up their contracts to reveal the open access and financial paragraphs. The universities were willing to do so but Elsevier and Springer, the two major publishing houses, objected to publication with the appeals committee.

So much for the history.

This week the appeals committee held its sessions, hearing arguments from the universities and the publishers. That very day the contract of Elsevier was leaked to our website ScienceGuide. This article is about what is in this contract and how it might affect the rise of open access, both in The Netherlands and abroad.

In essence The Consortium and Elsevier came to an agreement to higher the price of subscription in return for a set number of open access publications.

An increase of 2,5% and 2.0% of the subscription fees in 2017 and 2018 respectively, grants the Dutch universities a yearly 600, 1200 and 1800 open access articles in 2016 through 2018. Starting from a combined fee (all institutes together) of € 11,697,147.38 per year in 2016 this means a net increase of € 836,638.45 to publish a maximum of 3600 articles with Elsevier.
The open access ‘pilot’ comes with major restrictions on who can publish where.
A mere € 232.40 per open access article might seem like a fairly good price for an open access article, but there is more. The ‘pilot’ comes with major restrictions on who can publish where.

The first requirement is that the corresponding author, typically the first or last author on a paper, should be affiliated with a Dutch institute. A fair requirement perhaps, for this is a Dutch deal, but not very open minded for a multinational such as Elsevier. Also this restriction is anything but accommodating for researchers working in international partnerships.

The second devil is in the seemingly long list of details: the journal titles eligible for open access. Each consecutive year Elsevier adds another 133 titles to the list of journals in which the Dutch institute affiliates can publish their work open access, free of charge. This results in roughly 20% of Elseviers 2000+ journal titles eligible in 2018.

A closer inspection of the long list of eligible journals reveals obscure titles such as: Clinical Genitourinary Cancer, Internal Journal of Coal Geology and Ticks and Tick-borne diseases, and even German and Polish journals. Said journals have an h-index of 34, ‘unknown’ and 22 (for reference, Elsevier’s flagships Cell and The Lancet have 616 and 600 respectively). Also, a lot of the journals selected already publish some articles under open access rules, at a price of course.
A closer inspection of the long list of eligible journals reveals obscure titles such as: Clinical Genitourinary Cancer, Internal Journal of Coal Geology and Ticks and Tick-borne diseases.
According to the website www.openaccess.nl a total of 382 open access articles were published with Elsevier under the ‘pilot’ deal in 2016, that is 64% of the maximum. The remaining 218 papers are carried to the next year but after the three year contract all remaining rights are waived.

And this brings us to the interpretation part. What is Elsevier up to and what is the future the publisher sees for open access?

If open access is to succeed it is no exaggeration to assume this would require a major, and international, shift in the culture of publishing. Some have therefore even argued that because of the nature of the publishing industry, the major houses can never be part of a solution. Their inherent interest is not the dissemination of information, it is profit. However, many researchers, for a myriad of reasons, still want their work to be published in high-impact journals and care deeply about their citation scores.

Elsevier knows this, and knows that for the time being it controls the keys to this gate. As with fossil fuels the parties controlling the resources will do everything in their power to draw every last drop of revenue from the old system before making the shift to a new system. This is essentially what Elsevier is doing with this so called ‘pilot’ for open access: giving in just enough to prevent any major alteration to the status quo.
As with fossil fuels the parties controlling the resources will do everything in their power to draw every last drop of revenue from the old system before making the shift to a new system.
Right now the same uphill battle for open access is fought in many other countries such as Finland, Germany and in the European Union in general. The recent publication of the Dutch contracts might change the conversation there, making parties reconsider whether the way forward for open access is with Elsevier and its competitors at all. At least we now have a glimpse of what a major publisher like Elsevier is willing to concede — not much.

Autor: Sicco de Knecht
Twitter: <@SiccodeKnecht>
Fuente: <https://hackernoon.com/>