21 de enero de 2016

México en Acceso Abierto

Tras su participación en el Foro Nacional de Software Libre (FNSL), realizado en las instalaciones del Laboratorio Nacional de Software Libre en el Consejo Zacatecano de Ciencia, Tecnología e Innovación (Cozcyt), Emilio Saldaña, director de tecnología de la revista u-GOB y vocero en México del proyecto de licencias abiertas de Creative Commons, compartió para la Agencia Informativa Conacyt el compendio de la serie México en Acceso Abierto, cuya finalidad primordial es acercar al público a la investigación científica, fomentando el interés por contribuir en proyectos tanto científicos como tecnológicos en México.


Agencia Informativa Conacyt (AIC): ¿En qué consiste la serie México en Acceso Abierto?

Emilio Saldaña (ES): La intención de la serie México en Acceso Abierto es dar cuenta al público no especializado sobre qué es el acceso abierto en nuestro país, ya que en mayo de 2014 hubo una modificación a la Ley de Ciencia y Tecnología, en donde lo que se solicita —que es el motivo de este apartado— es que toda investigación que se realiza en nuestro país con fondos públicos se encuentre disponible para quien esté interesado en conocerla.

Este proyecto es gestionado por la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado de la República, presidida por el licenciado Alejandro Tello Cristerna; además de contar con el respaldo ilustrado de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC).

AIC: ¿Cuáles son sus principales líneas de acción?

ES: Tiene dos, la primera se dirige al público no especializado, para que puedan conocer qué se está haciendo con fondos públicos en términos de investigación e innovación tecnológica. Por otro lado, pensamos en la parte especializada, la academia e investigadores. La intención es justamente provocar un círculo virtuoso en el cual dos posibles investigadores que tengan sus trabajos en acceso abierto puedan colaborar mutuamente generando resultados.

AIC: ¿Cuál es el contenido más importante de cada una de las temporadas?

ES: La primera temporada —que ya está publicada— ha hecho una cobertura en términos de explicar qué es la sociedad de la información, qué es la propiedad intelectual en el entorno digital, qué es la investigación científica y hacia dónde está yendo hoy en día apoyada por tecnologías para la información y, finalmente, qué es el acceso abierto y a qué se refiere en nuestro país.

En el caso de la segunda temporada —que estamos terminando de grabar—, lo que hicimos fue abocarnos más en encontrar proyectos que ya son el resultado de la conjunción de dos investigaciones hechas en acceso abierto y que hoy tengan la fortuna de haberse encontrado y de estar trabajando cosas. Hay varios ejemplos muy interesantes: uno trata sobre el suicidio documentado desde tiempos de los aztecas en Teotihuacán y otro sobre el árbol llamado Ramón, ubicado en Mérida, Yucatán, con propiedades en muchos sentidos, tanto curativas como de la madera en términos de resistencia y belleza para el tratamiento de muebles finos.

Entonces, lo que hemos hecho es buscar este tipo de proyectos en donde el acceso abierto es el primer gran pretexto para vincularse a nivel investigación académica y a partir de ahí detonar procesos de innovación científica o tecnológica, pero en un esquema de accesibilidad y generación de conocimiento de una manera libre, abierta y que fomente la generación de un círculo virtuoso de conocimiento.

AIC: ¿Quiénes tuvieron la iniciativa de formar este proyecto y quiénes lo encabezan actualmente?

ES: Además de contar con el apoyo de la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado de la República, la AMC también ha tenido una labor muy relevante. Dentro de la producción hemos tenido presentes a Karina del Ángel, reportera de ciencia y tecnología, con una experiencia muy grande en la divulgación de estos temas; también contamos con Verónica López Treviño, excelente locutora y profesional del doblaje de la voz; y finalmente, está con nosotros Jorge Farías, quien ha estado en producción de programas de ciencia y tecnología; lo mismo que Daniel Corona como camarógrafo y, su servidor, Emilio Saldaña.

Hemos trabajado de cerca con universidades en el país que tratan el tema, como la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), en el caso de México, con Redalyc —Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal—, que también es parte de la UAEM. Además, colaboramos con la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y con el Laboratorio Nacional de Software Libre (Labsol), con quienes tenemos un acercamiento desde el punto de vista de la visión tecnológica en materia de acceso abierto.

Tenemos confirmada la transmisión en el canal del Congreso, en TV UNAM, en el canal Once, en el canal de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) y estamos en acercamiento con más televisoras, buscando generar ahora de ese producto la mayor difusión posible en televisoras estatales, locales y universitarias.

AIC: ¿Cómo se pretende garantizar la seguridad de lo publicado a través de repositorios de acceso abierto?

ES: Lo que hemos visto son varios intentos por legislar cuestiones de Internet a los cuales lo que ha habido es una respuesta muy sentida por parte de la sociedad, particularmente en la comunidad tecnológica, afirmando que Internet no se legisla, Internet funciona con estándares técnicos, no con una regulación en términos legislativos (…) Entonces, la piratería, el robo de identidad, el fraude, son actos que ya tienen una tipificación y que estén presentes en línea no hace ninguna diferencia, pareciera que sí, y entonces por eso hay legisladores que buscan promover leyes que lo limiten.

En este caso, la cercanía con el tema que nosotros argumentamos va por otro lado, en el lado de decir: “No es una cuestión de regular o de legislar, se trata de garantizar que el acceso al conocimiento esté para todos”. Por otro lado, si este conocimiento se gestó con dinero del gobierno, con mayor razón deberíamos de tener todas las facilidades para que quien hizo la investigación pueda ponerla de manera accesible al público.

Queremos terminar con el círculo vicioso de afirmar que “no hay suficiente investigación científica porque a los jóvenes no les interesa, ya que no hay manera de acercarse a ella si no está publicada”; queremos hacerlo al revés, acercando a la gente a la investigación de frontera y ser el inicio de un círculo virtuoso, no el final de un círculo que supuestamente degrada al producto original.

AIC: ¿Cuál podría ser otra de las principales necesidades de fomento a la investigación científica en nuestro país, que el acceso abierto pudiera incentivar?

ES: Hay una necesidad imperiosa y gravísima de mujeres en áreas científicas y tecnológicas. Son varios los factores que tienen que ver, desde la percepción de que ciertas carreras son para hombres es algo equivocado. En el sentido de que los hombres son hábiles para unas cosas y las mujeres para otras, es necesario que ambos aporten a la ciencia y la tecnología para generar una complementariedad y, por ende, proyectos de mejor calidad.

El que las mujeres entren a carreras técnico científicas también les ofrece dos cosas muy importantes. La primera: verdaderas buenas oportunidades de trabajo, ya que se trata de puestos que son muy bien pagados. La segunda: la circunstancia de que conscientes de que culturalmente en nuestro país muchas cabezas de familia son mujeres, el que ellas opten por carreras tecnológicas, que son áreas que muchas veces se prestan para esquemas de trabajo a distancia o teletrabajo, lo mismo sucedería para los hombres, quienes pueden adaptarse e inclinarse más a labores del hogar, incitando la equidad de género, ya que sería benéfico tanto para hombres como para mujeres.

Contacto: Emilio Saldaña
Email: <emilio.saldana@gmail.com>
Twitter: <@pizu>

Autor: Érika Rodríguez
Twitter: <@antoniovazquez>
Fuente: <http://www.conacytprensa.mx/>
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