1 de enero de 2017

¿Cual es el modelo de negocio de compra de libros electrónicos más adecuado para una biblioteca?

Si bien la disociación entre átomos y bits (continente y contenido)  flexibiliza las posibilidades de comercialización de libros electrónicos a través una amplia gama de propuestas de adquisición como son: compra fragmentada, pago por uso, lectura en streaming, licencia de descarga, licencias de un usuario, de dos o multiusuario; esta misma flexibilidad supone una de las cuestiones más complejas para quienes tienen que tomar decisiones y gestionan colecciones de libros electrónicos, decisión que tiene que ver con la no existencia de un modelo de negocio único y eficiente como es el caso de las revistas electrónicas. De entrada los bibliotecarios prefieren el modelo “Pick a Choose” o compra título a título tal como pone de manifiesto la encuesta de Library Journal, si bien hay que considerar qué es lo más adecuado para cada tipo de documento y demanda.  Entre las posibilidades a elegir tendríamos:

1. Compra a perpetuidad. Si bien la compra a perpetuidad es más cara, la biblioteca se ahorra pagar un dinero de renovación anualmente. Pero muchos editores son reacios a permitir que los proveedores ofrezcan esta opción, pues consideran que la llegada del libro electrónico está afectando negativamente a las ventas de libros impresos; mientras que las bibliotecas desean continuar teniendo la propiedad de aquellos títulos que compran como habitualmente sucedía en el universo impreso.

Para obras de demanda puntual, es decir best-sellers con un momento de alta demanda, que tienen un ciclo de circulación relativamente corto (14 o 18 meses) lo mejor es adquirirlas mediante una licencia de uso de un 1 año, ya que estas obras pierden actualidad y no merece la pena pagar por ellas hasta el triple de precio (100 euros) por preservarlas a perpetuidad. Cuando por 9 o 10 euros podemos ofertarlas en un contrato de un año. Con la colección digital hay que empezar a pensar en otros términos de gestión de la colección y preservación a largo plazo; ya que la colección de la biblioteca va a tener un carácter inestable, lo que conlleva a realizar una importante tarea de gestión del catálogo. Compraremos a perpetuidad (título a título) sólo aquellas obras que se considere que tienen suficiente calidad como para ser consideradas en un futuro clásicos, igual haríamos con los contenidos de no ficción.

2. Las colecciones, En un modelo de suscripción en el que los distribuidores ofrecen acceso a una gran base de datos de títulos de libros electrónicos por un período predeterminado de tiempo, por lo general un año, cuyo acceso termina si la suscripción no se renueva. La ventaja para la biblioteca es que consigue un buen número de libros a un coste relativamente moderado Aunque suelen tener muchos títulos de poca demanda, las colecciones son buenas cuando queremos hacernos con una colección inicial de libros electrónicos rápidamente; es decir tener una masa crítica para iniciar el servicio. Ya que no vamos a poner en marcha un servicio de préstamo de eBooks con 200 libros. Lo mejor es contratar una colección inicial para que haya sensación de “colección”. Por paquete el libro puede salir a un precio relativamente asequible. (2 a 10 euros). El problema de este modelo es que va a ver unos pocos libros que van a ser muy utilizados, y la gran mayoría de ellos se utilizarán pocas veces o nunca. Para evaluar el rendimiento de este modelo sería  importante estimar el coste por uso, en lugar del coste por título. Desde el punto de vista del vendedor el precio por título es muy bajo, y no genera muchos beneficios, una media de 4$ por título, además el editor necesita cubrir costos de alojamiento y mantenimiento de la plataforma. Por esta razón son reacios a incluir títulos que no han cumplido su ciclo editorial en el mercado impreso.

3. Patron Driver Adquistion (PDA) o Selección orientada por el usuario. Ofrece a la biblioteca la posibilidad de comprar automáticamente un titulo de mucho uso cuando se ha accedido al libro un número de veces acordado entre la biblioteca y el editor (PDA). Se trata de un sistema que puede ser importante en el futuro, pero actualmente son pocos los editores y distribuidores que ofertan este modelo, y siempre con pocos títulos. Aunque aquí la relación entre la demanda y la colección es totalmente adecuada. Ya que únicamente adquirimos los títulos que demandan los usuarios. Este modelo puede ser atractivo para algunas bibliotecas ya que los costes totales se reducen y la biblioteca sólo está pagando por el contenido que sus usuarios consumen.

El modelo de adquisición PDA obliga a la biblioteca a acordar con el agregador los límites de este programa para configurar la compra automática “activa”, basada en la demanda de copias. Este modelo es especialmente útil para las bibliotecas que ofrecen varias copias de los títulos más vendidos.

4. Pago por uso. En este modelo, al igual que en el modelo de suscripción, las bibliotecas pagan una cuota, a cambio de la posibilidad de disponer del catálogo completo de títulos, pagando además una cuota adicional por cada uso que se haga de ellos. El pago por uso es el sistema menos utilizado en bibliotecas, ya que sale caro. Más o menos uno o dos euros por préstamo, con lo cual las bibliotecas que lo hacen limitan el número de préstamos por usuario (En el caso de Suecia, la plataforma ELIB que opera en bibliotecas públicas desde hace 10 años sólo deja sacar 5 libros al mes por usuario) ya que de otra manera las previsiones presupuestarias pueden verse afectadas.

El modelo de pago por uso también puede ser una forma de equilibrar costo-eficiencia para las bibliotecas. También se está empezando a considerar este método para atender un servicio tan arraigado en las bibliotecas como es del  préstamo interbibliotecario, aún no resuelto en el contexto digital, en el que la biblioteca solicitante pagaría por el uso que hiciera del libro que necesita al editor.


Algunos datos sobre uso de los diferentes modelos: – Suscripción a paquetes (27 por ciento) – Compra a perpetuidad (68 por ciento) – Pago por uso (1 por ciento). – PDA no llega al 1%. Los modelos más utilizados son los dos primeros. Aunque los 4 pueden compartir características en función de la licencia otorgada por el proveedor. Por ejemplo, una licencia puede restringir el número de usuarios simultáneos que pueden acceder a una copia o el número total de usuarios simultáneos que pueden acceder a un contenido.

Algunos editores utilizan también sistemas combinados como de Gruyter que ofrece paquetes que incluyen el libro impreso + la copia digital por alrededor de 140% del precio de la copia en papel;  o Safari que permite cambiar libros que no funcionan de los adquiridos en sus colecciones preestablecidas, por nuevos títulos, aunque el coste medio por suscripción es ligeramente mayor.

Consulta:

Alonso-Arévalo, Julio. Dónde comprar libros digitales en España. En: Conversaciones líquidas: buscando nuevas dimensiones sobre el libro digital. Peñaranda 25 de septiembre de 2013. Salamanca: FGSR, 2013

Alonso-Arévalo, Julio. Plataformas de préstamos de libros digitales en las bibliotecas públicas. En: Conversaciones líquidas: buscando nuevas dimensiones sobre el libro digital. Peñaranda 25 de septiembre de 2013. Salamanca: FGSR, 2013

Autor: Julio Alonso Arevalo
Twitter: <@jalonsoarevalo>
Fuente: <https://universoabiertoblog.wordpress.com/>
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