23 de mayo de 2016

La formación docente en las revistas de investigación educativa

Las transformaciones que están experimentado los sistemas educativos en sus distintos niveles y ámbitos empujan a un replanteamiento de los modelos de formación de docentes, una formación que en nuestro país adquirió el rango universitario hace pocas décadas. Ello ha generado se estén incrementando los esfuerzos para estudiar a fondo los distintos elementos que conforman dicha formación, tanto en el terreno de la práctica docente que se lleva a cabo en las instituciones formadoras, como su impacto en los centros educativos, así como todo lo que se refiere a aspectos organizativos, curriculares e incluso de la administración académica. También son motivo de interés los niveles de rendimiento de los estudiantes -futuros docentes- principalmente en lo relativo al terreno de la comunicación y en las competencias relacionadas con el pensamiento matemático y la comprensión crítica de la realidad. Estos y otros muchos aspectos son motivo de la investigación universitaria que en los últimos tiempos ha crecido de manera exponencial.

El núcleo de muchas de estas investigaciones es el papel del docente en una sociedad del conocimiento que ha alterado notablemente sus funciones y responsabilidades. Investigaciones que confluyen en la necesidad de convertirlo en un gestor y experto del aprendizaje, además de un conocedor profundo de determinadas áreas del saber y la cultura. El profesorado deviene, en este contexto, un profesional que toma decisiones en un marco de trabajo colaborativo con otros profesionales, en aras de conseguir una educación de calidad para todas y todos.

La formación de docentes, por lo tanto, se erige en un elemento clave del cambio, tanto la que permite acceder a la profesión como la que se realiza a lo largo de la misma. Pero los primeros años de formación son fundamentales para conseguir un perfil de docente ajustado a las necesidades actuales y futuras del sistema educativo. Lo que indica la investigación es que la formación deberá estrechar más la relación entre teoría y práctica, y también que una educación de calidad está íntimamente relacionada con la capacidad de la formación por impulsar el compromiso y la implicación del futuro docente.

De todas maneras, muchas de estas investigaciones no llegan a trascender el reducto académico, incluso se limita su difusión a los más allegados, sin pretensión alguna de ir más lejos. La transferencia del conocimiento que se genera no se traduce en un impacto real en términos de cambios que puedan ser avalados por la práctica científica. Lo fundamental es que las decisiones que afectan a la formación de los docentes se tomen desde los avances que se están alcanzando en la investigación educativa. En este sentido, parece imprescindible que las revistas especializadas recojan los resultados de dichas investigaciones para someterlas a discusión de la comunidad académica. La apuesta de las revistas con sistemas de evaluación rigurosos por la publicación de artículos derivados de la investigación sobre la formación del profesorado garantiza poder disponer de evidencias y argumentos contrastados que orienten la implementación de propuestas para su mejora e innovación. (Bordón 68(2) de abril-junio 2016; Revista Catalana de Pedagogía, 9 de 2015 y Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 84, 29.3 diciembre 2015).

Pero no olvidemos que la mejora e innovación de calidad en la formación del profesorado tienen como principal objetivo la mejora de la calidad profesional de los docentes que debe expresarse en términos de mejora de la educación y de la calidad de los aprendizajes de sus alumnos. Y para ello es necesario que la apuesta que reclamamos a las revistas para que pongan al servicio de la comunidad académica los estudios e investigaciones sobre formación del profesorado, y que ya hace en relación a los avances de la investigación e innovación educativa en general, esté acompañada de una actitud en el profesorado abierta e interesada para estar al día de lo nuevo.

En la sociedad de la economía del conocimiento en la que vivimos poseer un buen nivel de aprendizaje significa no sólo haber adquirido un conjunto de conocimientos o haber profundizado en ellos (Martínez, 2016) Supone además ser capaz de movilizarlos de manera integrada y ser capaz de crear conocimiento. Por ello necesitamos docentes bien formados que estén habituados a tratar con el conocimiento, el de su especialidad y el pedagógico que necesitan en su profesión. Docentes que incorporen de manera natural en su actividad estar al día de lo nuevo. Y no siempre es así.

A diferencia de otros profesionales como por ejemplo los de la salud, o el derecho, los docentes no siempre están al día de tales contribuciones. Es un hecho que una mayoría de  docentes no consultan habitualmente las revistas especializadas ni están al día de las innovaciones e investigaciones que relacionadas con su tarea desarrollan sus colegas o las instituciones  y los departamentos universitarios que investigan en educación. Y ello a pesar de que los desarrollos en investigación e innovación educativas aportan cada vez más información, evidencias y buenas razones para que los docentes puedan contribuir con mayor garantía a la mejora de la calidad de los aprendizajes de sus alumnos.

En este cambio de actitud debemos comprometernos todos: El profesorado de las facultades incorporando en sus respectivas materias actividades de aprendizaje que promuevan leer literatura científica educativa; los docentes dedicando un tiempo a la actualización científica y a estar al día de las innovaciones como una parte de su obligación y compromiso profesional con la calidad de su tarea más allá de sus obligaciones laborales; y las organizaciones de docentes propiciando espacios para el debate y el acceso a la literatura especializada que estimulen interés por saber más sobre la educación y el trabajo de los docentes en el aula y en los centros.

Referencias.

Martínez Martín, M. (2016). La formación inicial de los maestros: una responsabilidad compartida. Bordón. Revista de Pedagogía, 68(2), 09-16. Recuperado de http://recyt.fecyt.es/index.php/BORDON/article/view/49202

Martínez Martín, M. (2016). Coordinador número monográfico Formación inicial de maestros. Bordón. Revista de Pedagogía, 68(2). Recuperado de http://recyt.fecyt.es/index.php/BORDON/issue/view/2734

Autor: Miquel Martínez
Email: <miquelmartinez@ub.edu>
Fuente: <http://cuedespyd.hypotheses.org/> 
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