30 de abril de 2016

Cómo digitalizar una editorial

El editor español Manuel Gil presenta en la Feria del Libro de Bogotá su “Manual de edición. Guía para estos tiempos revueltos” (Cerlalc, 2016). Basado en una conversación con el autor, proponemos una hoja de ruta sobre la transformación digital de la industria editorial.

Mitos
  1. El primer mito en la era digital fue pensar que el papel desaparecería mañana. Esta idea fue alentada por los empresarios de los dispositivos móviles.
  2. Lectura en pantalla. Dicen que todo aquel que lee en pantalla se vuelve superficial, que acaba por ser un poco torpe. Lo cierto es que la lectura en pantalla activa zonas del cerebro que no activa la lectura en papel. 
  3. La evolución del mercado digital es la salvación de la industria del libro. Es la salvación en unas áreas, pero no en otras. Todo mercado que evoluciona a digital, empequeñece en volumen comercial. Hay una hiperfragmentación del mercado: la presión del contenido gratuito obliga a que se bajen los precios.
Realidades
  1. "Todo lo que pueda ser digital, dejará de ser físico", dice Mike Shatzkin. El mercado a futuro no es el que se conoce ahora. Es probable que este mercado sea más pequeño y mucho más disperso. 
  2. Estamos conformando un mercado oligopólico. Muy pocas empresas acaparan todo el negocio digital. Se tiene que recurrir a políticas públicas que generen agregadores nacionales y conectarlos con los de otros países para que el mercado digital no esté en mano de conglomerados, muchos de ellos estadounidenses. Se debe internacionalizar la oferta.
Estrategias para la transformación digital de una editorial 
  1. Digitalizar la empresa. Eso supone incorporar habilidades y conocimientos nuevos. 
  2. Formar a las plantillas que actualmente se tienen en los mercados digitales. 
  3. Preparar una hoja de ruta de la transición digital. Digitalizar fondo, catálogo, novedades; preguntarse los formatos; fijar una política de precios (fijo, libre, dinámico); un modelo de negocios (vender a perpetuidad, en descarga, en streaming); consolidar una dinámica para el préstamo digital a bibliotecas públicas.
Youtubers, la herejía de hoy es moda mañana

“Estoy convencido de que los booktubers no son una tendencia. Cuando un chico es capaz de tener 20 millones se seguidores, tú puedes cuestionar la calidad, pero no que sintonizan por algo con esa audiencia. Ese algo tiene un efecto positivo: están haciendo lectores. Si tienes una visión apocalíptica de la calidad, pensarás que este es un fenómeno a extinguirlo. Para los que tenemos una visión a largo plazo, pensamos que la industria editorial tiene que integrarlos. Con ellos se amplía la base de lectura. Aunque los contenidos son susceptibles de mejora, eso no quiere decir que no se le pueda denominar literatura popular. Muchos de los chavales que hoy están leyendo a un booktuber, mañana pueden ser lectores de Ítalo Calvino. Debemos aprovechar esa sintonía generacional. La pantalla es más sexy que una recomendación de una revista literaria”, opina Manuel Gil.

Autor: Willam Martínez
Twitter: <@@MartinezWill77>
Fuente: <http://www.elespectador.com/>
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