21 de julio de 2015

Mexico - Investigadores del país se pronuncian en contra del plagio

Profesores investigadores de distintas universidades en el país enviaron una carta a La Jornada San Luis mediante la cual fijaron su postura en torno a los recientes casos de plagio que se han dado a conocer, en específico el caso de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y el de El Colegio de San Luis.

En su carta, los investigadores hacen un llamado tanto a las universidades de todo el país como al al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) para que establezcan “las medidas correspondientes cuando el plagio se presenta”.  Al final los firmantes señalan que “el plagio afecta a la investigación no solo internamente; también deteriora la imagen de nuestro trabajo y de nuestra vida académica a escala internacional”.

Se reproduce íntegramente la carta en mención:

A la opinión pública

A la comunidad académica mexicana

Al Sistema Nacional de Investigadores del CONACYT

A todas las instituciones mexicanas de educación superior

Los casos de plagios notorios se siguen presentando de forma recurrente en el medio académico mexicano. Hace poco salieron a la luz dos ejemplos más. El primero es el de Rodrigo Núñez Arancibia, profesor-investigador de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. El segundo es el de Juan Antonio Pascual Gay, profesor-investigador de El Colegio de San Luis. Ambos han sido denunciados; el primero ante el CONACYT y el segundo públicamente. Es cierto que en la página electrónica de la Facultad de Historia de la Universidad Michoacana hay un anuncio en el que se avisa que Núñez Arancibia ya no labora en la misma, pero no se señalan los motivos, ni que renunció (pues no fue cesado). En cuanto a Pascual Gay, sabemos que las autoridades de El Colegio de San Luis han turnado su caso al consejo académico para definir la postura de esa institución. Por último, en lo que concierne a El Colegio de México, el Centro de Estudios Sociológicos (en el que Núñez Arancibia obtuvo su doctorado en 2004), comunicó que este viernes (10 de julio) se pronunciará al respecto.

Muchas instituciones académicas mexicanas carecen de medios legales para sancionar casos como los referidos, pero esto no puede ser excusa para no condenar públicamente prácticas que atentan contra la esencia del trabajo académico. Pasar por alto cualquier caso de plagio contribuye a generar un ambiente permisivo y poco riguroso, del que esta práctica se nutre y que a su vez fomenta. Como en ocasiones anteriores, los vacíos legales en materia de plagio permiten que éste no solamente no sea castigado, sino que contribuye a crear un ambiente de simulación y de encubrimiento que solo beneficia a quienes no se toman el trabajo académico en serio. A fin de cuentas, la producción del conocimiento en México se ve afectada por unos cuantos, pues la inmensa mayoría de los investigadores del país lleva a cabo su trabajo con rigor y honestidad.

Solicitamos a las principales instituciones académicas mexicanas de educación superior, así como al CONACYT, que diseñen y pongan en práctica los mecanismos necesarios para que todas las universidades del país puedan tomar las medidas correspondientes cuando el plagio se presenta. Estamos convencidos de que el CONACYT debe tomar cartas en el asunto, por su naturaleza misma, por su participación en procesos de evaluación, por su alcance nacional y porque los científicos y académicos adscritos al Sistema Nacional de Investigadores, así como los que participan de sus programas de financiamiento, se benefician de dinero público.

Por otro lado, esta es otra buena oportunidad para insistir en el rigor con que las instituciones académicas mexicanas de educación superior deben realizar las labores de titulación, contratación, evaluación, permanencia y promoción. Asimismo, pone una vez más sobre la mesa la necesidad de que las publicaciones periódicas académicas en nuestro idioma concedan a la labor de dictaminación de artículos toda la importancia que merece. En nuestra opinión, pocas cosas pueden elevar tanto el nivel de una institución académica como el conjunto de las labores mencionadas. Realizadas con criterios adecuados de exigencia, todas ellas pueden contribuir significativamente a la detección y reducción del plagio.

Por último, no está de más apuntar que casos de plagio como los mencionados tienen repercusiones internacionales negativas para el medio académico mexicano. El plagio afecta a la investigación no solo internamente; también deteriora la imagen de nuestro trabajo y de nuestra vida académica a escala internacional.

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Marco Antonio Landavazo, Univ. Michoacana

Ariadna Acevedo, CINVESTAV

Rafael Rojas, CIDE

Iván Escamilla, UNAM

Soledad Loaeza, COLMEX

Ignacio Almada Bay, COLSON

Fausta Gantús, Instituto Mora

Alfredo Ávila, UNAM

José Antonio Aguilar, CIDE

Guillermo Sheridan, UNAM

Elisa Cárdenas, U de G

Jesús Rodríguez Zepeda, UAM-I

Daniela Gleizer, UAM-C

Benjamín Arditi, UNAM

Juan Ortiz Escamilla, UV

Eugenia Roldán, CINVESTAV

Gabriel Negretto, CIDE

Antonio Azuela, UNAM

Roberto Breña, COLMEX

Fuente: <http://lajornadasanluis.com.mx/> 
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